A veces te extraño


Elena era modista de damas, abría su tienda solo por las temporadas, Primavera y Verano, le gustaba vestir a sus clientas con telas vaporosas, vestidos cortos, ceñidas las blusas, era un espectáculo que sus manos y ojos disfrutaban.. 

Aquel invierno a petición de una de sus clientas decidió abrir, pero detestaba el cuerpo cubierto de excesos, la piel resguardada bajo kilos de prendas ahogando la sensualidad de la mujer y su piel.

Era domingo por la mañana cuando llamaron a su puerta, era una de sus clientas con un pedido especial en esos tiempos de frío, lencería sensual. 

Se desnudo frente a Elena, le ofreció sus generosos senos, su pequeña cintura, ese lunar sobre su ombligo que en tiempos pasados Elena besaba.
Un vértigo hizo temblar su cuerpo, sentía que el corazón se atravesaba en su garganta, con timidez cogió la cinta y empezó a tomar medidas que luego fueron anotadas en el cuadernillo. 

Aún no terminaba con las medidas cuando escuchó su propia voz cobrando vida. 
 - Siempre que regresas, traes contigo mis sonrisas. 
Me sucede lo mismos, respondió Carolina.

Siguieron los minutos en un constante silencio, Elena terminó de tomar sus medidas y ambas seleccionaron las telas, acomodó en su mesa de trabajo los hilos, el encaje spandex, tijeras, escuadra y papel canela. Le prometió rapidez y la citó para la primera prueba el día siguiente.

Carolina le dio un beso en la mejilla y susurró en su oído.
- Cuando más ganas tengas de mi, solo es cuestión que me veas y desees que venga contigo y te prometo que siempre, donde vayas ... ¡ yo te sigo !.
- A veces te extraño ... extraño el tiempo contigo.



La cita es con Neogéminis, el tema: Collages Temáticos.

Dulce baile



Caballero Nocturno
Conforme avanza, su reflejo se va perdiendo entre máscaras de mujeres cabalísticas, se mueve imperceptible, sus pasos se ocultan en el bullicio de las horas. 

Hay susurros en el aire, retumban en el corazón de todos los presentes, los cuerpos despegan, caminan, conversan, se hacen humo.

La música se mece en las orillas, las alas renacen en ese baile cálido de fin de año y entre el pensamiento y el corazón crepita la magia.

EL Caballero Nocturno sonríe y las sombras de la noche se plasman en sus mejillas. Su cuerpo está escrito de poemas, su dulzura se resguarda en el ángulo de su cuerpo, su espíritu, raíz del sentimiento más intenso.

Cuenta regresiva ...


Gracias por el obsequio de la máscara, Dulce y la invitación al baile de fin de año. 

Un paso a la vez

Se muestra frente a sí misma y siente fascinación y rechazo, como latigazo a carne viva que sacude su cuerpo al ver su mano izquierda y desnudo su anular, ¿qué le representa?, ¿cómo lo puede interpretar?, quizás apego a los rincones oscuros habitados por sus penas y lamentos, tal vez creyó estar cautiva perpetuamente en su agonía y ahora tiene miedo a la libertad que se le muestra a cuentagotas, que para ella son manantial para su sequía.


A éstas alturas de su vida, no importa la edad que tenga. Importa detenerse en las fisuras y su secuencia, dejar que se identifiquen y se pongan en paz con ella misma. Importa pararse y mirar los detalles en el lienzo de su propia piel, observar debajo de las capas que se amontonan hasta llegar a su interior, cortar los hilos de la desazón y descubrir que aún tiene la esperanza incrustada hasta la médula. Importa conciliar con el desamparo, la soledad y aceptar que la melancolía es parte de su ser. 

Y una tarde cualquiera encontrarse con su antigua vecina, escuchar su voz distendida en el tiempo ... conversar sin miedo al reloj que trascurre de forma veloz, sin prisa por despedirse para regresar a su rutina. Intercambiar datos personales para poder contactar y hacerlo. 
Quedar para almorzar al día siguiente, esperar inquieta, desconcertada, porque sabe que es un paso nuevo y después … una posible amistad. 

Recibirla en su casa, permitir que alguien ajeno conozca su intimidad, salir una tarde de semana al cine y después a cenar. 
Descubrir extrañada que esa simplicidad que brota de una mano amiga provoca su alegría y es ahora que está entendiendo qué es la libertad.

Y en eso se resumen sus propósitos. Un momento para dar un paso a la vez, sonreír y quedar la noche de viernes a pasar unas horas tranquila en el bar, con trova y unos tragos de tequila y disfrutar su vida.

Esta semana, los deseos y buenos propósitos están concentrados en el espacio de MOLÍ DEL CANYER


Eterno suspiro


Tal vez esta noche me siente frente al espejo y, con un borrador entre los dedos, decida con destreza pasarlo por el fondo de mi mirada.

Quizás de esta forma me desprenda de tu recuerdo y logre ver que ya no existes debajo de la máscara inmutable que me he colocado desde tu partida.

Quizás lo pase también por las manos con las que aprendí a amarte, esas que tienen la manía de seducirme y volverme líquida cuando te pienso.

Tal vez y solo tal vez deje de decir tu nombre en un eterno suspiro.

Para Carlos, por sus hermosos versos.

Dime

Liliana Ang
Mexicana

En la hora de las sombras, justo cuando el silencio escurre por los costados de mi lecho ... regresas ... como espectro nocturno. 
Recreando formas envejecidas, algunas perdidas, otras intactas, sin tiempo u olvido.
¡ Dime ... !, ¿ volverás cada noche a colmar mis tinieblas ?.
¿ Seguirás siendo la quimera de ayer ?, ¿ el crápula escalofrío?.