Anhelo

Ana Luisa Muñoz Flores (óleo sobre tela)

En tus sueños derramo el anhelo de un beso
y nosotros dos ... mirándonos.

Tarjeta Navideña

Un cálido abrazo acompañado de mi agradecimiento a Neogéminis por esta tarjeta especial de navidad grupal e individual de los integrantes de Los Jueves de Relatos. 
Gran detalle, amiga, 
Gracias.




Viernes en sintonía


Llegó tarde, como es su costumbre, no supe si agradecer que aún recordaba el camino de vuelta o de una vez le ponía el cerrojo a la puerta. 

Llegó con una actitud despreocupada, (pensé), se marchará pronto, como siempre sucede, me equivoqué ...

Se fue acomodando hasta el punto de hacerme entender que por fin y después de tanto, su estancia sería permanente. 

Trajo la maleta con todas sus pertenencias, montones de ordenes vaciadas con descaro al cesto de la ropa sucia, un antiguo deseo de deshilachar mis sueños, trajo sus ganas de revivir mis miedos, su olor a incertidumbre, su cuello, su torso, sus brazos, su vientre, su sexo, su lucha constante con él y conmigo, también trajo la certeza de la verdad absoluta, la suya.

Pero al venirse con todo, expulsó con desdén todas mis cosas, invadió mi casa, aprisionó mi cuerpo, se apoderó de mi mente, en ese momento sentí que se vació mi calma, mis proyectos se esfumaron, mi sonrisa, mi ser y todo lo que había recuperado de mí en su ausencia, se perdió en la nada.

Llegó tarde, como siempre y me dijo bajito.
- ¡He vuelto con todo, como antes!.
Una sensación de angustia invadió mi mente.

Y es que a veces no se siente un corazón roto sino hasta después que ha sido reparado 
Y es que a veces, no se sabe que el alma estaba hecha pedazos sino hasta que ya la hemos remendado.

En sintonía con, Ester

El Director


Septiembre de 2016
Entrada la noche, cuando el cementerio ha quedado vacío, una sombra  se acerca a la tumba de una mujer que ha puesto fin a su vida por un amor no correspondido. Una rosa es lanzada al vacío, la mano se cierra sobre su propio puño, se eleva al rostro, enjuga una lágrima y camina despacio con rumbo desconocido.

Diciembre de 2017
Se ha hecho tarde, Ángela, sale del edificio que resguarda los dormitorios y camina indecisa entre las sombras de los árboles..
El Director del internado la espera. A esa hora, los pasillos del recinto están vacíos, las reglas son claras, "Nadie fuera de los dormitorios pasadas las dieciocho horas".
Ángela se detiene frente a la puerta semiabierta de la oficina del Director, intenta tocar cuando una voz masculina la sacude.
- ¡ Pase !.
¡ Bu-enas noches, Señor Director !, ¿me mandó llamar?



Sin levantar la vista de los papeles, con una señal, El Director le indica que se acerque, pasados los minutos , fija su atención en ella.

Ella a su vez lo observa, hombre maduro, de aspecto severo, cabello corto y castaño con algunos reflejos plateadoss, de anchos hombros y piernas largas, El Director se inmuta ante tal escudriño.


-Señorita, entiendo que está en una edad difícil, pero usted debe comprender que nos regimos por reglas y usted continuamente las ha trasgredido, ¿acaso está buscando un castigo?.
-¡ Responda !.

¡No, Señor!.

¿Qué le ha sucedido para que se muestre rebelde?.
¿Va a responder?

¡Lo siento, Señor Director!, solo he querido conocerlo en persona.


Ángela se acerca peligrosamente al Director, observó con detenimiento sus facciones, el mentón dividido, sus labios delgados que aprisiona en un beso profundo y prolongado, se separa de él nerviosa y sale corriendo, perdiéndose entre la noche.

Diciembre de 2018

Desde hace un año, a las dieciocho horas de cada día, Ángela llega puntual a su cita con El Señor Director.
Hoy es diferente, no lleva tanga ni sujetador, se acerca traviesa y le susurra a sus labios la fantasía que todo el día lleva pensando.


El Director sonríe malicioso.
-¿ Sexo violento ?,¡ Me gusta !.

El Director la empuja sobre el escritorio, sujeta sus brazos a la espalda y con su corbata los ata, busca una cuerda, abre sus piernas y las ata con fuerza a los extremos del escritorio, libera su cinto y azota el trasero de Ángela.

¡Más, por favor, Señor Director!

Su trasero caliente y enrojecido se le ofrece con descaro, El Director la penetra en forma violenta, se empuja con fuerza mientras sujeta sus pechos castigándolos con sus manos.
Vencido se abraza a su espalda y besa su hombro derecho.

¿Estás bien?
¿Te hice mucho daño?

¡Estoy bien!, Señor Director.


En un acto de ternura involuntario la envuelve en sus brazos y le da un beso cálido, Ángela percibe la atracción mutua, el torrente sanguíneo fluye con fuerza, por un momento titubea, luego se marcha.

Al llegar a su dormitorio saca una fotografía de ella y su amiga, la acaricia con el dedo medio mientras le dice.
Amiga, ¡te haré justicia!, ¡ Dios !, no deseo hacerlo.
Saca el celular y marca un número, espera recepción y llorosa le indica a la voz femenina que está al otro lado de la línea.
 Quiero reportar una violación ...

La cita con Mara Laira, en casa de Demiurgo 
Luz, Cámara, Relato

Una disculpa por extenderme más de lo permitido.

Serena

Hélène Hugon

Me introduzco en tus sueños
espero serena
siente como te crezco lentamente
y en silencio
sin que puedas remediarlo.